INFORMACIÓN PARA TU VALORACIÓN
Úlceras vasculares
Una úlcera vascular es una herida relacionada con un problema de circulación. Puede tener origen venoso, arterial o una combinación de ambos. Identificar la causa es esencial porque el cuidado de la herida y las medidas para la circulación son diferentes.
Por qué aparecen
En las úlceras venosas, la presión elevada en las venas daña la piel de la pierna. En las arteriales, el tejido recibe una cantidad insuficiente de sangre. Una herida que no cicatriza necesita evaluación, especialmente cuando existen diabetes, dolor, hinchazón o cambios en la piel.
Estudiar antes de comprimir
La valoración revisa la herida, los pulsos y los antecedentes. El índice tobillo-brazo y el Doppler pueden ayudar a evaluar la circulación. La compresión es parte del manejo de muchas úlceras venosas, pero debe indicarse después de comprobar que el aporte arterial permite usarla con seguridad.
Tratamiento de la causa y la herida
El plan incluye limpieza, apósitos adecuados y seguimiento de la evolución. Según el diagnóstico, puede requerir compresión, tratamiento del reflujo venoso o una evaluación para mejorar el flujo arterial. También se revisan factores que dificultan cicatrizar. El tiempo de recuperación varía y algunas heridas pueden reaparecer.
Cambios que requieren atención
Consulta pronto si aumenta el dolor, aparece fiebre o la piel alrededor se torna más caliente y enrojecida. Un pie frío, adormecido o con cambio repentino de color requiere urgencias. Evita iniciar vendajes compresivos por cuenta propia: primero debe conocerse el estado de la circulación.
