INFORMACIÓN PARA TU VALORACIÓN
Radiofrecuencia para várices
La radiofrecuencia es un procedimiento que aplica calor desde el interior de una vena para cerrarla. Puede usarse cuando una vena superficial tiene válvulas que no funcionan bien. Su indicación comienza con una consulta y un estudio de la circulación.
La decisión requiere un diagnóstico
El Doppler venoso permite localizar el reflujo y revisar la anatomía de las venas. La valoración también considera molestias, cambios en la piel y antecedentes de trombosis. La radiofrecuencia es una de las alternativas disponibles; su conveniencia se compara con otras opciones para el problema encontrado.
Cómo se trata la vena
Con apoyo de la ecografía, se introduce un catéter por una pequeña entrada en la piel. Se administra anestesia local alrededor de la vena. El dispositivo transmite energía que calienta su pared y favorece el cierre. En ciertos casos se combinan técnicas para tratar otras venas afectadas.
Recuperación y seguimiento
El equipo define las indicaciones de caminata, compresión y cuidado del punto de entrada. Es posible sentir sensibilidad, moretones o una zona endurecida durante la recuperación. La revisión posterior permite evaluar los síntomas y decidir si hacen falta controles o tratamientos adicionales.
Qué conviene tener presente
Los riesgos incluyen inflamación, trombosis, infección, quemaduras y alteraciones de sensibilidad. Aunque suelen ser poco frecuentes, deben explicarse antes del procedimiento. La vena puede no cerrarse por completo y las várices pueden reaparecer. La evolución depende del diagnóstico, la salud general y los cuidados indicados.
